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EL SENTIMIENTO, RENCOR.

Como humanos tenemos una serie de sentimientos los cuales catalogamos generalmente como agradables o desagradables. El rencor es la antesala del odio, es un sentimiento   complicado de entender, de sopesar, gestionar y trascender. Se encuentra en la lista de los sentimientos desagradables. Este tendrá una connotación física, emocional y mental muy grande.

¿CÓMO SE GENERA EL RENCOR?

Cuando se vive una experiencia desagradable, que llega a ser tan importante en la perspectiva de la propia persona sobrepasando la comprensión y aceptación de lo ocurrido, la experiencia se vuelve un recuerdo constante de algo que nos duele, generando entonces el rencor hacia aquello o aquellos que lo ocasionaron. 

EL RENCOR PUEDE CAMBIAR.

Es posible que un solo suceso nos lleve a experimentar rencor hacia distintos objetivos. Se mencionó ya que el rencor es el sentimiento que surge por el recuerdo de una situación desagradable en la cual no se entiende o no se acepta por qué sucedió. Sin embargo, un evento que genera rencor hacia algo o alguien específico, al ser analizado y entendido, puede provocar en algunos casos que se cambie el objetivo de este.

Pongamos un ejemplo:

A los nueve años, Juan sintió vergüenza porque sus padres no le quisieron comprar zapatos de marca y durante cinco años tuvo rencor hacia sus padres. En un momento de análisis, llegó a entender que no podían comprarle lo que él quería porque el salario no les alcanzaba; sin embargo, este entendimiento lo llevó a pensar que la vergüenza que vivió de niño era culpa de quienes establecen el salario mínimo, dando paso a sentir rencor hacia el gobierno. 

La mente humana es tan complicada porque cada persona vive experiencias únicas, desarrolla una ideología y perspectiva únicas, de ahí que un evento pueda tener miles de resultados diferentes de acuerdo a cada persona. El ejemplo anterior permite hablar de otros posibles desenlaces del rencor, ya que puede llevarnos a la culpa, odio, venganza, entre otros sentimientos desagradables. También, puede desembocar en sensaciones agradables como la tranquilidad, la felicidad o bien, la búsqueda de la reconciliación. Sin embargo, dado que son muchas las veces que el rencor puede venir y casi nunca es beneficioso, resulta necesario aprender a gestionarlo.

¿COMO ME ALEJO DEL RENCOR?

El rencor es sin duda natural en todo ser humano, pero no deja de ser perjudicial si no se gestiona adecuadamente.

Identifica y acepta lo que sientes. En ocasiones tratamos de negar que tenemos rencor, pero es mejor aceptar que al ser humano, somos susceptibles de este sentimiento.

Comunícate. Hablar y expresar a la o las personas cómo nos sentimos.

Aceptar lo ocurrido. Saber que no se puede controlar todo, considerar que estamos en constante aprendizaje y crecimiento (no juzgues a tu yo del pasado con el conocimiento del presente). 

Perdonar. No siempre es sencillo, pero ayuda saber que en la mayoría de los casos, los demás no actúan con el propósito de lastimarnos.

Tomar acción. Tenemos el derecho de tomar decisiones considerando lo mejor para uno mismo, en ocasiones la mejor alternativa puede ser alejarnos.

Buscar Apoyo. Es válido acercarse a alguien que nos pueda ayudar en situaciones difíciles, amigos, familia o bien, a un profesional de la salud mental.

2 pensamientos sobre “EL SENTIMIENTO, RENCOR.”

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